
La vocación de servicio en Richard Gamboa fue una característica que se advirtió desde muy temprano en su vida. Terminando su bachillerato, dedicó cinco años a la Policía Nacional. Era de los que estaba pendiente del bienestar de todos sus compañeros a su alrededor, paralelamente su sensibilidad religiosa era evidente. No había celebración en este sentido en la que no estuviera siempre muy cerca y en cada detalle. Estuvo a punto de decidir su destino profesional como policía. Aún así, a su familia no le sonaba mucho que por esa vocación tuviera que arriesgar la vida, de manera que no continuó. Sin embargo, su decisión de servir y comunicar lo llevaría a optar por un camino en la fe, razón por la cual, estudió Licenciatura en Ciencias Religiosas en la Universidad de La Salle. Aquella carrera no saldría antes de siete años, según lo explica el hoy Rabino Richard, la razón fue su deseo de “saber y aprender más” y por ello abarcó otras materias que no estaban incluidas en el pensum de la carrera. Abrazó la fe judía en virtud de sus antecedentes familiares. No obstante, lo hizo a su manera, contraviniendo la ortodoxia. Después de culminar sus estudios en la universidad se ordenó como rabino, fue ordenado por la comunidad hebrea católica, marcando con este hecho un precedente inédito hasta ahora y que solo ese sector reconoce. Se dedicó a la cátedra universitaria y a dictar conferencias en instituciones de educación superior.